Glándula Paratiroides

Las paratiroides son cuatro glándulas que se encuentran en el cuello y producen la hormona paratiroidea, que ayuda al cuerpo a mantener el equilibrio entre el calcio y el fósforo. Si estas producen cantidades excesivas o muy bajas de hormonas el equilibrio puede verse alterado.

Patologías que puede sufrir la glándula paratiroides

– Hiperparatiroidismo: los niveles de calcio en la sangre aumentan. Los síntomas son varios, entre ellos sufrir una fragilidad en los huesos que puede causar su frágil rotura, cálculos renales, orina excesiva, dolor abdominal, cansancio o debilidad, depresión o falta de memoria, dolor en los huesos y articulaciones, náuseas, vómitos y pérdida del apetito.

– Hipoparatiroidismo: se produce por un descenso de los niveles de calcio en la sangre y un exceso de fósforo. Sus síntomas pueden ser entumecimiento alrededor de la boca, manos o pies, espasmos, convulsiones, presión arterial baja, falta de estabilidad emocional, ansiedad o depresión, problemas dentales y cabello áspero o quebradizo.

– Cáncer: los síntomas para detectar un cáncer en la glándula paratiroides son la dificultad para hablar o tragar, debilidad muscular, incremento de los niveles de calcio en la sangre y si el paciente se encuentra un bulto en el cuello.

Tratamientos para las patologías de la glándula paratiroides

– Hiperparatiroidismo: para combatir esta patología los especialistas recurren a la ingesta de líquidos para evitar la formación de cálculos renales, recomendar al paciente hacer ejercicio físico, evitar los diuréticos o someterse a una cirugía para la extirpación de las glándulas paratiroides.

– Hipoparatiroidismo: el objetivo es restaurar el equilibrio del calcio y minerales en el organismo. Puede tratarse con suplementos de carbonato de calcio y vitamina D, además de inyecciones de PTH si el especialista lo cree oportuno. También pueden tratarse por separado algunos de sus síntomas como las convulsiones o espasmos.

– Cáncer: los tratamientos más efectivos son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, aunque el especialista siempre procederá al tratamiento más efectivo según cada caso en particular.

La tiroides es una pequeña glándula gris rosada que se encuentra en la parte frontal del cuello; está formada por dos lóbulos en forma de mariposa a ambos lados de la tráquea y unidos por el cuello. Está situada a la altura de las vértebras C5 y T1. Cuando deglutimos, la glándula se mueve, separándose de las vértebras.

Función de la glándula tiroides

La función de la glándula tiroides es producir, almacenar y liberar en la sangre hormonas tiroideas, conocidas como :

T3 (triyodotironina)

T4 (tiroxina)

Estas hormonas intervienen en el desarrollo del sistema nervioso y regulan el metabolismo, es decir, el ritmo al que el cuerpo quema calorías para producir energía. Asimismo, estas hormonas controlan la frecuencia cardíaca, las concentraciones de colesterol, intervienen en la síntesis del glucógeno, en la utilización de glucosa, y en la formación de vitamina A; mantienen la temperatura corporal e intervienen en el tracto gastrointestinal, la memoria y la fuerza muscular, entre otros.

Para realizar todas las funciones, la tiroides se apoya en otras dos glándulas: la hipófisis, encargada de detectar la cantidad de hormonas tiroides que hay en la sangre y producir más si es necesario (mediante la liberación de TSH), y el hipotálamo, que libera TRH para que la hipófisis pueda producir TSH.

Patologías que puede sufrir la glándula tiroides

Cuando no contamos con las concentraciones adecuadas de T3 Y T4 hablamos de disfunción tiroidea. En este sentido, podemos diferenciar diferentes patologías:

Hipotiroidismo: cuando la tiroides no produce suficientes cantidades de hormonas, hecho que causa que los procesos metabólicos sean más lentos. Se trata de la enfermedad más común de esta glándula, y se manifiesta con debilidad, calambres musculares, problemas de memoria, malhumor, cansancio, somnolencia, aumento de peso por retención de líquidos, piel fría, infertilidad, entre otros.

Hipertiroidismo: cuando la tiroides produce demasiada hormona en la sangre, y en consecuencia el cuerpo trabaja más rápido. Los principales síntomas de esta patología son: nerviosismo, temblor de manos, debilidad, pérdida de peso, palpitaciones, ansiedad, sudoración excesiva, diarreas, entre otros.

Nódulo tiroideo, crecimiento anormal del tejido tiroideo. Afecta a un 65% de la población, aunque la gran mayoría son benignos.

Bocio multinodular, agrandamiento de la glándula tiroides.

Tratamientos para las patologías de la glándula tiroides

En general, los tratamientos para las patologías de la tiroides son efectivos, aunque primero hay que conocer y analizar el origen de la disfunción, que puede ser:

  • Falta de yodo
  • Enfermedades del sistema inmunológico
  • Nódulos tiroideos
  • Infecciones de la tiroides (tiroiditis)
  • Enfermedades causadas por tumores (pocos casos)