Páncreas

El páncreas es un órgano glandular mixto. En su mayor parte (el 98%) cumple una función exocrina, o sea, produce sustancias que son evacuadas al intestino y que ayudan a la digestión.

El resto del páncreas cumple una función endocrina. Las células que lo forman se disponen en grupos dispersos por todo el órgano. Esos grupos se denominan islotes de Langerhans y producen insulina y glucagón, hormonas que intervienen en la regulación del metabolismo de los carbohidratos.

Insulina

La insulina es una hormona natural que se produce en el páncreas por parte de las células beta de los islotes de Langerhans. La insulina sirve para que la glucosa que entra a la sangre, a través de la alimentación, sea trasportada a las células y empleada para la producción de energía.

Las personas con diabetes cuentan con niveles elevados de glucosa en sangre debido a sus problemas con la producción de insulina.

Diabetes tipo 1; su páncreas no produce nada de insulina debido a una reacción del sistema inmunológico contra las células encargadas de su producción.

Diabetes tipo 2; producen insulina de forma insuficiente, o la que genera su organismo no funciona de manera correcta. Esto se debe a una serie de factores genéticos y metabólicos, en combinación con una serie de factores de riesgo, relacionados en su mayor parte con hábitos de vida sobre alimentación y / o actividad física.

Diabetes gestacional, las mujeres embarazadas presentan  unos niveles de glucosa en la sangre superiores a los normales, debido a que su páncreas no puede producir la suficiente cantidad de insulina necesaria durante el embarazo. Esto se debe a que las hormonas de la placenta, encargada de alimentar al bebé, ejercen un bloqueo sobre la acción de la insulina en la mujer embarazada, lo que se conoce como resistencia a la insulina.

Glucagón

El glucagón es una hormona que secreta el páncreas que, a diferencia de la insulina, contribuye a aumentar los niveles de glucosa en la sangre.

El glucagón se ocupa de contrarregular la insulina cuando el organismo sufre una bajada de los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo. El glucagón y la insulina son, por tanto, dos hormonas que se ocupan, de forma coordinada, de mantener estables los niveles de glucosa, para asegurar que las células reciben la suficiente cantidad de azúcar para producir la energía necesaria para el organismo.

Para ello, el glucagón actúa sobre sobre las reservas de glucosa del hígado, en forma de glucógeno, y promueve su degradación. Además, activa la gluconeogénesis, el proceso por el que se genera glucosa a partir de otras materias primas.

Las dos hormonas, el glucagón y la insulina, se regulan entre sí para lograr un equilibrio en su actividad, de tal forma que el glucagón activa la síntesis de la insulina, y la insulina inhibe la producción de glucagón.

En las personas con diabetes esta coordinación del glucagón y la insulina se ve alterada. En el caso de los pacientes con diabetes tipo 1, debido a la incapacidad del páncreas para producir insulina, las células producen glucagón, con el consiguiente efecto de incremento de los niveles de glucosa en sangre. Esto es lo que hace imprescindibles las inyecciones de insulina en las personas con diabetes tipo 1.

En el caso de los pacientes con diabetes tipo 2, o en la diabetes gestacional, el problema es la insuficiente insulina o el mal funcionamiento de la misma, por lo que el glucagón aumenta su actividad sobre el aumento de los niveles de glucosa. Por ello, en determinados casos, también serán necesarias las inyecciones de insulina.